Nombres y anchos de las vías pecuarias

La historia ha condicionado su conocimiento.

FuenteHilario Villalvilla Asenjo, Ecologistas en Acción. Revista Ecologista nº 89.

Cuando se habla de vías pecuarias se utiliza de forma generalizada los nombres y anchos de las localizadas en los reinos que formaron la Corona de Castilla. Sin embargo en el antiguo Estado vascón de Navarra y en los reinos de la Corona de Aragón se utilizan otros nombres y anchos que no todo el mundo conoce.

En Ecologistas en Acción hemos estudiado esta temática en los tres Estados aludidos con el objetivo de rendir homenaje a la diversidad cultural que aportan los nombres y anchos de las vías pecuarias de estos territorios históricos.

Territorios históricos y nombres de las vías pecuarias

Vía PecuariaEn los reinos de la Corona de Castilla se utiliza el concepto “vía pecuaria”, estructurándose en varios tipos: cañada, cordel, vereda, colada, reposadero y descansadero. Sin embargo, en numerosos pueblos del reino [1] de Castilla se utilizan conceptos como "galiana o pasos" para nombrarlas. En el reino de Murcia se las conoce como “azagadores”, “veredas” o “hilillos”. Cuando las “veredas” llevaban adscrito el concepto “Real” había de entenderse como cañada.

En Andalucía se utiliza la nomenclatura castellana pero hay variantes por zonas. En la provincia de Córdoba son conocidas como "veredas de la carne". En los municipios del macizo de Sierra Nevada, y los inmediatos, las denominaciones varían: en Nigüelas (Valle de Lecrín), se denominan "coladas" y en Güejar-Sierra "realengas". En muchos pueblos de la zona se les denomina "pasos" (Rubio de Lucas, J.L. et al., 1995) [2].

En Aragón reciben el nombre de “cabañeras” al norte del Ebro, mientras que en otras partes se las llama “ligallos”, “azagadores” y “pasos”. En Barcelona y Girona se las denomina "carredades" o "camins ramaders"; en el Sur (Tarragona) "lligalls" o "ligallos". En la Cerdanya y en la mayor parte del Pirineo de Lleida "cabanes” o "pas ramader", mientras que en la Alta Ribagorça y Aran se llaman "cabanyeres" o "cabaneres" (Roigé Ventura, Xavier, 1995).

En el País Valencià la Lley de Vies Pecuaries (2014) estructura éstas en cañadas, cordeles, veredas o azagadores y coladas. Pero el concepto “vía pecuaria” puede recibir más denominaciones: cami d´empriu, cami del realenc, camins ramaders, camí d’herbatge, azagador real, paso ganadero, braç d´assagador, fillola, camino ganadero, camí de bestiar o assagador d´herbatge, colada, ligallo, carrerassa o cabañera. Las majadas, mallades y abrevaderos, son los nombres de los elementos complementarios del sistema de vías pecuarias. Al norte de la provincia de Castelló y hasta la localidad de Segorbe, a las vías pecuarias se las conoce más como “ligallos” y “paso”.

En Euskal Herria las vías pecuarias son más abundantes en la alta Navarra recibiendo el nombre de cabañeras o ardibideak [3], estructurándose en: “cañadas, traviesas, pasadas y ramales”.

Los descansaderos una tipología singular de vía pecuaria

Los descansaderos permitían descansar al ganado y a los pastores al finalizar la jornada trashumante, en la que se recorrían 20-30 km. Éstos son una ampliación de la vía pecuaria y poseen varias hectáreas que permiten la concentración de cientos de cabezas de ganado. Los descansaderos intermedios, donde se descansa a medio día, reciben el nombre de reposaderos, orientándose hacia el este, para evitar el sol.

El concepto “descansadero” se utiliza más en la Corona de Castilla, en Navarra es más común el de “reposadero" y en Catalunya el concepto "sestadors o paratges", aunque "Según Vilà Valentí (1950:418), los sesteadores reciben el nombre de "returada o paratge" en el Berguedà y Ripollès; de "remonta, remuntada o estassada" en la Cercanya; de "desviada o múrria" en el Pallars; de "mosquera" en la Ribagorça; de "acampador" en el Alt Urgell" (Roigé Ventura, X, Coord. 1995).

En Aragón y el País Valencià se denominan "revuelvo, descansadero o sestero, en "donde la vía se ensancha, a menudo sombreada, para que el ganado pueda descansar y efectuar la rumia, y resguardarse del calor en las horas de mayor insolación" (Farnós, Alex et al. 1995).

Los anchos de las vías pecuarias

¿Cuándo se establecen definitivamente los anchos de las vías pecuarias? En la Corona de Castilla la “Provisión de 16 de enero de 1554” fijó la anchura de las cañadas en 90 varas castellanas [4] (75,22 m). 200 años más tarde, en 1796, se fijó la anchura de cordeles y veredas en 45 (37,61 m) y 25 (20,89 m) varas respectivamente.

En 1877, y mediante Real Decreto se ratificaron los anchos de las vías pecuarias que se establecieron en 1554 y en 1796. Los anchos aludidos serán los mínimos ya que en ocasiones encontraremos vías pecuarias que superan los 75,22 m: Cañada Real Leonesa Occidental a su paso por Talayuela (Cáceres), con 300 m de anchura a lo largo de 10 km; colada del Ejido a la Cruz del Puerto, en Monesterio (Badajoz), posee 3,5 km y, en algunos sectores 120 m de ancho (Asociación Ecologistas y Cultural Cúriga-Ecologistas en Acción).

En la Corona de Aragón no hay uniformidad en los anchos de las vías pecuarias. En el arco mediterráneo, Delta del Ebro y Murcia, no existe la precisa definición castellana sobre anchuras, aunque se observa una tendencia a establecer medidas en torno a los 20-40 m. Además se distinguen las vías de más importancia, de uso presumiblemente trashumante, añadiendo los calificativos de mayor (para el caso de los ligallos) y de real (para pasos y assagadors).

En el reino de Aragón, "en la confirmación de privilegios hecha por Felipe V a los ganaderos del Pirineo aragonés en 1745, se señala que la anchura de las cabañeras entre heredades será de 40 varas castellanas o 43,3 varas aragonesas (unos 33,43 m.)" (Farnós, Alex et al, 1995).

También en la Corona de Aragón existen vías pecuarias con anchos superiores a los aludidos: colada de San Juan (Ejea de Los Caballeros –Zaragoza-,116 m de anchura a lo largo de 3 km de recorrido; algunos azagadores reales del País Valenciano poseen 110 m de anchura; en Catalunya se encuentra el camí ramader del Coll de la Perxa, a la Cerdanya, que tenía en algunos tramos 360 m de ancho.

En el borrador de Decreto por el cual se iba a establecer el Reglamento de vías pecuarias de Catalunya (no aprobado), se regula el ancho de las vías pecuarias: “La seva amplada màxima, d´acord amb la tradició consuetudinària, és de 11,50 metres. No obstant, mantindran una amplada superior els camins ramaders que així lo tinguin reconegut. Sin embargo, en el artículo publicado por Ferran Miralles y Joan Rovira (Associació d´Amics dels Camins Ramaders) en el semanario del Penedés “La Fura” (nº 822, del 22-28/05/1998), se afirma que: “S´ha discutir molt respecte la seva amplada però sembla que oscil-larien entre els 10 i els 60 metres segons el tram, encara que en molts casos hagin pogut ser inferiors als 10 metres i, en alguns, superiors als 60.”

La uniformización de nombres y anchos tras la Guerra de Sucesión, imposición del patrón castellano

La riqueza de denominaciones que poseían las vías pecuarias casi desaparecen en el siglo XVIII, al implantarse el patrón castellano a los reinos de la Corona de Aragón y a territorios pertenecientes a la Corona de Castilla, caso de Murcia, que tenían denominaciones propias.

Este hecho acaeció tras la Guerra de Sucesión española, la abolición de los Fueros de Aragón y la implementación de los Decretos de Nueva Planta por la dinastía borbónica, que acabó con el modelo de monarquía federal establecido desde la unificación de las Coronas de Castilla y de Aragón. También se implantará la métrica castellana, buena parte de la legislación pecuaria (1710) y a partir de la mitad del siglo XIX el modelo organizativo pecuario castellano a los países orientales del Estado, que no llegó a anular ni a controlar a las asociaciones ganaderas de estos países.

En relación a la riqueza de nombres y anchos que poseen las vías pecuarias existentes en las CC.AA. del Estado español, la Ley 3/95, de 23 de marzo, de vías pecuarias, establece en su artículo 4.1 que las vías pecuarias "se denominan, con carácter general: cañadas, cordeles y veredas y, en el artículo 4.2, se especifica que "Dichas denominaciones son compatibles con otras de índole consuetudinario, tales como azagadores, cabañeras, caminos ganaderos, carredadas, galianas, ramales, traviesas y otras que reciban en las demás lenguas españolas oficiales". Con este artículo se ha tratado de medio solventar el problema histórico generado por la imposición borbónica del modelo pecuario castellano a los países ibéricos orientales.

Longitud de la red de vías pecuarias

La Corona de Castilla constituía el Estado más extenso de la península ibérica y poseía un régimen centralista de herencia astur-leonesa, lo que permitió una eficaz homogeneidad jurídico-administrativa, de ahí que las vías pecuarias tengan mayor anchura y longitud que en la Corona de Aragón y en el Estado vascón de Navarra.

Cuando se ha elaborado la propuesta de las vías pecuarias que formarán parte de la Red Nacional de Vías Pecuarias (MAGRAMA), artículo 18 de la Ley 3/95, de 23 de marzo de vías pecuarias, que serán sancionadas oficialmente al amparo de la Disposición Final 3ª de dicha ley (Mangas Navas, José M. Revista Ambienta. Octubre 2005), se ha elegido las que discurren por la Corona de Castilla. No hay ni una de los otros dos Estados ibéricos. Nuevamente se margina a los países orientales del Estado español.

PROPUESTA DE VÍAS PECUARIAS QUE FORMARÁN PARTE DE LA RED NACIONAL DE VÍAS PECUARIAS

CAÑADA REAL Km
Cañada Real de la Plata o Zamorana 560
Cañada Real Leonesa Occidental 877
Cañada Real Leonesa Oriental 732
Cañada Real Burgalesa 577
Cañada Real Segoviana 747
Cañada Real Galiana 300
Cañada Real Soriana Occidental 346
Cañada Real Soriana Oriental 1.150
Cañada Real Conquense 588
TOTAL Km 5.877

Fuente: FEPMA 1996 y cartografía de las Grandes Cañadas Reales de la Mesta (1999-2000) MAGRAMA

El Estado vascón de Navarra era el más pequeño de los cuatro estados peninsulares y se encontraba muy presionado por las Coronas de Castilla y Aragón, que irán desmembrándolo para incorporarlo en diversas fases (s. XIII, s. XV y s. XVII) y por la fuerza de las armas, a la Corona de Castilla (Navarra marítima –Bizkaia, Guipuzkoa y Araba- y la Alta Navarra), al Estado francés (Baja Navarra) y el extremo oriental al reino de Aragón.

Si se observa el territorio de Euskal Herria éste posee un formato de triángulo invertido, que refleja de forma precisa las presiones de las ya referidas Coronas sobre este pequeño reino peninsular. Reino cuya longitud hacia el sur se corta en el río Ebro, punto máximo al que llegaron los reyes vascones de Navarra en su avance hacia el mediodía navarro para controlar las presiones musulmanas.

Un lugar emblemático del sur de Navarra son las Bardenas (territorio real de los reyes de este país), frontera entre vascones y musulmanes. Los monarcas navarros buscaron el apoyo de los valles pirenaicos para avanzar hacia el sur, recibiendo el apoyo incondicional del valle de Erronkari que facilitó al Estado vasco de Navarra hombres y armas para expandirse hacia el sur y poder inflingir una dura derrota a los musulmanes en la batalla de Otxarren (821). En compensación pos los servicios prestados por las villas del valle de Erronkari el rey de Pamplona Sancho García (882) otorgó el derecho de uso y disfrute de parte de las tierras del mediodía navarro. Erronkari será el primer territorio congozante de las Bardenas. Adquirió el derecho de pastos y de levantar casetas, corrales y cabañas. Posteriormente se añadiría el valle de Zaraitzu (1504) y más tarde veinte entidades congozantes más.

Si se observa la actual red de cañadas del Navarra éstas poseen una longitud menor que las de la Corona de Castilla, pero con una carga histórica que ameritarían ser incluidas en la Red Nacional de Vías Pecuarias.

PRINCIPALES CAÑADAS REALES DE LA ACTUAL CC.AA DE NAFARROA

CAÑADA REAL Km
Cañada Real de los Roncaleses (CRR) (Valle de Erronkari- Bardenas Reales) 135
Cañada Real de Murillo el Fruto a Salazar (CRMS) (Valle de Zaraitzu-Bardenas Reales) 95
Cañada Real de Tauste a Urbasa Andía (CRTUA) (sierras vasco cantábricas de Urbasa-Andía-Bardenas Reales) 130
Cañada Real de Milagro a Aézcoa (CRMA) (Sierra de Abodi a río Ebro) 135
Cañada Real de las Provincias o de los toros (CRP) (Muga guipuzcoana de Berástegui hasta cuenca de Iruña) 52
Cañada Real de Imas a Iratxe (CRII) (Une Lizarra con ribera del Ebro en Mendacia) 31
Cañada Real de Valdorba a Andía (CRVA)(Sierra de Andía-Zona Media Oriental de Navarra) 51
Pasada Principal del Ebro (CPE) (Va paralela al río Ebro desde Viana a Tudela) 102
Cañada Real de Montes del Cierzo a Ejea (CRME (Corella-Bardenas Reales) 46
TOTAL Km 777

FuenteVentana nueva

Por último señalar que cada uno de los tres reinos peninsulares que formaban parte de la Corona de Aragón (Aragón, Catalunya y País Valencià) tenía su propio sistema de vías pecuarias y el conjunto de los tres reinos poseía un formato no tan ancho como el de la Corona de Castilla, aunque sí algo alargado, con su propia extremadura, el actual País Valencià (Antic Regne de València).

La conquista del Regne de València por Jaume I posibilitará que los ganados del reino de Aragón asentados en el Sistema Ibérico oriental turolense pudiesen aprovechar los ricos pastos del litoral valenciano. Por otra parte las áreas de invernada y de agostada no se encontraban muy lejos: Gúdar y Maestrazgo (lugar de agostada) y las áreas de invernada de Tortosa y la costa del actual País Valencià; las áreas de agostada del Pirineo y las de invernada del valle del Ebro en Aragón cuyas distancias superaban los 100 km, llegando hasta los 200 como máximo. En el caso de Catalunya existían flujos ganaderos desde el Pirineo a las tierras bajas catalanas y hacia el espacio costero del Tarragonés y el Baix Penedés. También el delta de l´Ebre era un espacio de invernada. Las rutas ganaderas oscilaban, como en Aragón, entre los 100 y 200 km de recorrido dentro del territorio catalán.

La compartimentación en tres reinos con sistemas de vías pecuarias propios y gestionados por los Ligallos vinculados a los poderes concejiles, impidieron que existiesen vías pecuarias de gran longitud a las que podamos dar un nombre único en todo su recorrido. Aunque sí que existían, y existen, líneas de flujos ganaderos que utilizaban, y utilizan, las vías pecuarias de varios de dichos reinos.